Pero también entendemos perfectamente que hay personas que prefieren empezar directamente con una cámara nueva, actual, ligera, con garantía y fácil de encontrar en tiendas. Y ahí es donde entra esta pequeña cámara que nos ha sorprendido muchísimo: la Panasonic Lumix G100.
Actualmente existen dos grandes tipos de cámaras muy interesantes para quien quiere aprender fotografía sin complicarse demasiado ni gastar fortunas: las cámaras puente y las cámaras de objetivos intercambiables.
Dentro de las cámaras puente, una de nuestras favoritas por relación entre precio y posibilidades es la Panasonic Lumix DC-FZ82D. Pero si hablamos de cámaras de objetivos intercambiables, la que más nos ha convencido por equilibrio entre calidad, tamaño, sencillez y precio es la Panasonic Lumix G100.
![]() |
| La Lumix G100 junto al pequeño zoom 12-32 mm, el teleobjetivo 45-150 mm y el luminoso 25 mm f/1.7. Con un conjunto así ya puede hacerse prácticamente de todo. |
Una cámara moderna… pero sensata
La G100 apareció en 2020, pero sigue plenamente vigente. Utiliza un sensor Micro Cuatro Tercios de 20 megapíxeles, un formato que lleva muchos años demostrando un equilibrio excelente entre calidad de imagen, tamaño, peso y coste del equipo.
Y aquí está una de las claves importantes: no hace falta perseguir siempre el último modelo recién salido al mercado. Muchas veces las diferencias reales entre cámaras modernas son mucho menores de lo que parece en la publicidad. La G100 sigue ofreciendo una calidad de imagen excelente, muy buena respuesta a ISOs altos, grabación de vídeo avanzada y un sistema de enfoque rápido y eficaz.
Pero además tiene algo que para nosotros es todavía más importante: es una cámara agradable de usar.
![]() |
| La pantalla totalmente abatible y orientable resulta utilísima para fotografía a ras de suelo, tomas complicadas, grabación de vídeo o autorretratos. |
Otro detalle especialmente práctico es su pantalla abatible y orientable en prácticamente cualquier dirección. Puede parecer un detalle secundario hasta que uno se acostumbra a utilizarla. Después cuesta muchísimo volver atrás.
Permite hacer fotografías desde ángulos muy bajos o muy altos con enorme comodidad, facilita mucho la fotografía de naturaleza y además resulta muy útil para vídeo, grabaciones explicativas o simplemente para trabajar de forma más cómoda.
Ligera, pequeña y sencilla
Una de las primeras cosas que sorprenden al coger la G100 es su tamaño. Es extremadamente pequeña y ligera para ser una cámara de objetivos intercambiables. Esto hace que podamos llevarla encima con mucha más facilidad que otras cámaras más grandes y pesadas que, muchas veces, terminan quedándose en casa.
![]() |
| Comparada con una Lumix FZ1000, la G100 resulta muchísimo más pequeña y ligera, algo que se nota mucho cuando realmente salimos a hacer fotos. |
Además, su manejo es bastante sencillo. Es una cámara que permite aprender fotografía de verdad, controlar velocidad, apertura, ISO y muchos otros parámetros de forma cómoda y progresiva.
![]() |
| Los controles superiores son sencillos pero muy completos, ideales para aprender fotografía sin sentirse perdido entre menús interminables. |
Y si alguien simplemente quiere empezar poco a poco, también puede utilizarla en automático mientras se familiariza con ella.
Y eso encaja perfectamente con lo que buscamos en Fotoratón: cámaras que inviten a salir a hacer fotos, no cámaras que den pereza.
Un sistema muy inteligente para ahorrar dinero
Otra de las grandes ventajas de la G100 es el sistema Micro Cuatro Tercios. Hay muchísimos objetivos compatibles, tanto modernos como antiguos, y eso abre posibilidades enormes sin necesidad de gastar fortunas.
Nosotros, por ejemplo, hemos conseguido un conjunto especialmente interesante formado por:
- El zoom estándar 12-32 mm.
- El teleobjetivo 45-150 mm.
- El luminoso 25 mm f/1.7.
Con solamente esos tres objetivos ya se puede hacer prácticamente de todo: paisaje, retrato, naturaleza, fotografía urbana, detalles, primeros planos e incluso bastante fotografía de aproximación usando accesorios sencillos.
Y aquí aparece otra posibilidad muy interesante para quien disfruta fotografiando flores, insectos o pequeños detalles: las lentes de aproximación.
Utilizando una lente de aproximación de buena calidad sobre el teleobjetivo del kit pueden conseguirse fotografías de aproximación realmente muy competentes sin necesidad de invertir en un objetivo macro caro.
Es una solución sencilla, ligera y relativamente económica que encaja perfectamente con la forma de trabajar de Fotoratón.
Pero además, esta cámara es perfectamente compatible con muchos objetivos Olympus antiguos mediante adaptadores muy económicos. Y aquí aparece otra de las ideas fundamentales de Fotoratón: aprovechar material excelente que hoy puede conseguirse por precios muy bajos.
![]() |
| La G100 utilizando objetivos Olympus más antiguos mediante un adaptador Viltrox. Muchos de estos objetivos siguen ofreciendo una calidad excelente y hoy pueden encontrarse a precios muy razonables. |
Muchos objetivos Olympus de hace 10 o 15 años siguen siendo ópticamente muy buenos. Sí, a veces son un poco más grandes o pesados que los modernos, pero ofrecen resultados magníficos y permiten ahorrar muchísimo dinero.
Lo importante no es el precio del equipo
En los próximos artículos iremos explorando poco a poco las posibilidades reales de esta cámara. Pero lo haremos desde un enfoque muy concreto: demostrar que se puede disfrutar enormemente de la fotografía sin necesidad de comprar objetivos profesionales carísimos.
Trabajaremos sobre todo con objetivos sencillos, objetivos de kit y ópticas Olympus más antiguas. Queremos comprobar qué puede hacerse realmente en situaciones normales, no únicamente en pruebas de laboratorio.
Como casi todo lo que hacemos en Fotoratón, nos centraremos mucho en la fotografía de naturaleza: paisajes, flores, detalles, escenas naturales, primeros planos, fotografía de aproximación y fotografía cotidiana. Pero, en realidad, todas esas técnicas sirven exactamente igual para fotografía urbana, viajes o cualquier otro tipo de fotografía.
Porque al final lo importante no es si fotografiamos un bosque o una calle. Lo importante es aprender a mirar.
Y para eso, sinceramente, la Panasonic Lumix G100 nos parece una compañera fantástica.






