
Hay veces que uno sale simplemente a pasear con la cámara, buscando flores, insectos, paisajes o cualquier pequeño detalle del camino… y de repente el cielo te presenta algo así.
Esta fotografía fue tomada durante un paseo por los caminos de Tárrega. El protagonista terminó siendo el sol de la puesta, atravesado por varias franjas de nubes que le daban una textura y una atmósfera especialmente llamativas. Ese tipo de cielo no se puede fabricar: simplemente hay días en que la naturaleza decide colaborar.





