07 junio 2026

LUMIX G100: Macro práctico con una lente de aproximación (foto comentada)

Durante un paseo por el campo encontramos una escena sorprendente. Centenares de hormigas avanzaban por varios carriles perfectamente organizados, transportando granos de cereal desde un campo cercano hasta su hormiguero. A su escala, aquello parecía una auténtica autopista en plena hora punta.

Tras realizar varias fotografías desde diferentes posiciones, decidí situar la cámara prácticamente a ras de suelo para mostrar la escena desde una perspectiva mucho más cercana a la de las propias hormigas. La pantalla totalmente articulada de la Lumix G100 facilitó enormemente el trabajo, ya que permitió encuadrar cómodamente sin necesidad de tumbarme en el camino. El resultado fue una imagen que transmite mejor la sensación de estar observando esta pequeña autopista desde dentro.

Además, esta fotografía demuestra que es posible obtener resultados macro muy interesantes utilizando un teleobjetivo y una sencilla lente de aproximación, sin necesidad de recurrir a un objetivo macro específico.

📘 Concepto fotográfico: Macro con teleobjetivo y lente de aproximación

Una lente de aproximación permite reducir la distancia mínima de enfoque de un objetivo convencional.

Esta solución puede ser una alternativa sencilla y económica para acercarse al mundo de la fotografía macro.

Combinada con un teleobjetivo permite mantener cierta distancia respecto al sujeto, algo especialmente útil cuando fotografiamos insectos o animales inquietos.

Aunque no alcanza necesariamente los aumentos extremos de algunos objetivos macro especializados, puede ofrecer resultados muy satisfactorios para muchas situaciones reales.

Muchas veces es más importante acercarse al sujeto adecuado que disponer del equipo más especializado.


Lumix G100 · 350 mm equivalentes · f/9 · 1/640 s · ISO 1600 · Objetivo Lumix 45-200 mm + lente de aproximación Canon 500D (2 dioptrías)
Haga clic sobre la fotografía para verla a tamaño completo y apreciar todos los detalles.


Una escena que merecía detenerse

Las hormigas son uno de esos sujetos que solemos pasar por alto. Sin embargo, cuando nos detenemos unos minutos a observarlas descubrimos comportamientos extraordinarios. En este caso varias filas de hormigas transportaban granos de cereal formando auténticas columnas de trabajo perfectamente organizadas.

Lo más llamativo era la diferencia de tamaño entre las hormigas y su carga. Algunos granos parecían enormes comparados con los insectos que los transportaban. A simple vista ya resultaba interesante, pero al acercarnos mediante la cámara la escena adquiría una dimensión completamente diferente.


La importancia de cambiar el punto de vista

Las primeras fotografías fueron realizadas desde una posición más elevada. Sin embargo, la imagen ganó fuerza cuando la cámara se situó prácticamente al nivel del suelo.

Al fotografiar desde la altura de las hormigas dejamos de observarlas como simples insectos vistos desde arriba y comenzamos a compartir, visualmente, su propio entorno. El espectador se siente dentro de la escena y percibe mejor la escala del esfuerzo que están realizando.

Este cambio de punto de vista suele producir efectos mucho más importantes que muchas mejoras de equipo. En ocasiones basta con agacharse, arrodillarse o incluso tumbarse en el suelo para transformar una fotografía corriente en una imagen mucho más atractiva.


Un macro práctico y realista

La fotografía fue realizada con una Lumix G100, el teleobjetivo Lumix 45-200 mm y una lente de aproximación Canon 500D de dos dioptrías.

Los parámetros utilizados fueron una focal equivalente de aproximadamente 350 mm, f/9, 1/640 s e ISO 1600.

A menudo se asocia la fotografía macro exclusivamente con enormes aumentos obtenidos a pocos centímetros del sujeto. Sin embargo, en la práctica muchas situaciones resultan más cómodas con aumentos moderados y algo más de distancia de trabajo.

Las hormigas se desplazaban con gran rapidez y cambiaban constantemente de posición. Una lente de aproximación más potente habría reducido todavía más la profundidad de campo y la distancia de enfoque, dificultando enormemente el trabajo.

En este caso las dos dioptrías de la Canon 500D proporcionaron un equilibrio muy interesante entre aumento, facilidad de enfoque y comodidad de uso.


La profundidad de campo en fotografía macro

Una de las primeras cosas que descubre quien empieza a practicar fotografía macro es que la profundidad de campo se vuelve extremadamente pequeña. Aunque en esta fotografía se utilizó un diafragma f/9, la zona enfocada sigue siendo muy reducida debido al gran aumento utilizado.

Por este motivo resulta poco realista intentar que toda la escena aparezca perfectamente nítida. Lo habitual es seleccionar cuidadosamente el punto más importante de la composición y concentrar allí el enfoque.

En esta imagen el enfoque se situó sobre la cabeza de la hormiga principal, que era el elemento que mejor representaba la acción de transportar el grano. A partir de ese punto, tanto las hormigas situadas por delante como las que aparecen detrás van entrando progresivamente en desenfoque.

Lejos de ser un defecto, este comportamiento forma parte del lenguaje visual de la fotografía macro y ayuda a dirigir la mirada del espectador hacia el elemento principal de la escena.


Por qué se utilizó ISO 1600

Aunque muchas veces intentamos mantener sensibilidades bajas, en fotografía macro la velocidad de obturación suele convertirse en una prioridad.

Las hormigas no permanecían quietas ni un instante. Además, al trabajar con una focal equivalente larga, cualquier pequeño movimiento puede provocar pérdida de nitidez.

Por ese motivo se utilizó una velocidad de 1/640 s, lo que obligó a elevar la sensibilidad hasta ISO 1600. En este tipo de situaciones suele ser preferible aceptar algo más de ruido antes que obtener una imagen desenfocada o movida.


Consejo práctico

Observe el comportamiento del sujeto antes de empezar a fotografiar.

Cuando trabajamos con insectos suele ser más útil estudiar durante unos minutos sus movimientos que disparar continuamente desde el primer instante.

Comprender por dónde pasan, cómo se desplazan y qué hacen permite anticipar mejor el momento adecuado para realizar la fotografía.

En fotografía de naturaleza, la observación suele ser tan importante como la técnica.


Una pequeña ventana a otro mundo

Esta fotografía ofrece la posibilidad de contemplar una escena cotidiana desde una perspectiva diferente. A simple vista vemos unas cuantas hormigas cruzando un camino. A través de la cámara descubrimos una compleja red de transporte en pleno funcionamiento.

Fotografías como ésta recuerdan que muchas veces no es necesario viajar lejos ni buscar sujetos extraordinarios. Basta con detenerse unos minutos, observar con atención y acercarse lo suficiente para descubrir los pequeños mundos que existen a nuestro alrededor.

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