La velocidad de obturación

Velocidad de obturación hace referencia al tiempo durante el cual, el obturador de la cámara deja pasar la luz hacia el sensor. Lógicamente, a más tiempo, más luz entra,y, a la inversa.

La velocidad de obturación puede ser controlada por el fotógrafo en todas las cámaras que disponen de ajustes manuales o semiautomáticos: modo manual (M) o modo prioridad a la velocidad (S o At).



Valores usuales. Cuándo usar unos u otros.

La gama de valores de tiempo de obturación es muy amplia. Puede ir desde menos de una milésima de segundo hasta horas, en función de las condiciones y del tipo de fotografía.

  • Velocidades lentas, o tiempos de exposición largos.
Cuando hay poca luz, se impone alargar el tiempo de exposición para captar más luz. Dependiendo de otras variables (ISO utilizado y diafragma, y, lógicamente de la cantidad de luz disponible, principalmente), el tiempo será más o menos largo. En casos de fotografías en interior, con un objetivo normal (tipo f:3.5) y un ISO 100, podemos hablar de un segundo de exposición, por ejemplo (repetimos: estas cifras son, sólo orientativas y muy variables). Si queremos fotografiar en una noche con Luna llena, podemos necesitar bastantes segundos; y, si no hay Luna, puede que bastantes minutos.

Cuando hay buena luz, pero queremos captar un movimiento, por ejemplo, de una persona andando, de una bicicleta o de un coche, de manera que quede, el sujeto, movido, podemos usar velocidades de entre 1 segundo y 1/4 de segundo, aunque depende mucho de la velocidad del objeto. Por ejemplo, una persona andando, usando velocidad 1/125, puede quedar bien nítida, y, con el mismo valor, un coche a gran velocidad quedará muy movido (por lo tanto, habrá que usar velocidades más rápidas)..

Cuando queremos fotografiar agua en movimiento, de manera que se aprecie ese movimiento, usaremos velocidades de 0,5 segundos o más.

En general, cuando se utilizan velocidades lentas y hay bastante luz, existe el riesgo de que la fotografía quede quemada. En ese caso, se puede, además de cerrar el diafragma, recurrir a filtros neutros, e, incluso, polarizadores, para frenar la entrada de la luz.

Cascada Valle de Hecho.
Fotografía hecha con un segundo de exposición.
  • Velocidades rápidas, o tiempos de exposición cortos.

Cuando lo que nos interesa es conseguir nitidez en sujetos en movimiento, necesitamos velocidades rápidas, más rápida cuanto más rápido se mueva el elemento en cuestión.
 A continuación, ponemos una tabla orientativa con las velocidades recomendadas.


También podemos necesitar velocidades rápidas si usamos un teleobjetivo muy largo, o un objetivo macro y fotografiamos de muy cerca, En ambos casos, las pequeñas vibraciones se hacen muy patentes. Usando velocidades rápidas, se evitan fotografías movidas.


Gaviota.
Esta fotografía está hecha con velocidad 1/1.250, para conseguir
detener al ave en pleno vuelo, a pesar del rápido movimiento de las alas.
A modo de orientación,  se dice que, para ir seguro, conviene usar una velocidad que sea el número inverso de la longitud focal (equivalente a 35 mm). Por ejemplo, si usamos un teleobjetivo de 300 mm, la velocidad que necesitaremos será de 1/300. A más angular, menos velocidad mínima necesaria. Contando que no usemos el estabilizador (éste puede permitirnos usar velocidades más lentas). Para todo lo que sea usar velocidades más lentas de las aconsejadas, la mejor manera de asegurarse fotos nítidas es usar un trípode o un punto de apoyo seguro.