Sensaciones con la Olympus SP 100 EE.

Olympus es una marca que nos tiene acostumbrados a productos de calidad (tal como hemos comentado en otros artículos), y, que además, no se conforma con lo que ya existe, sino que trata de innovar y ofrecer novedades interesantes.

En esta ocasión, ha incluido en esta cámara un sistema  especial de encuadre (dot sight)  para usar, principalmente, cuando se tiene el zoom bastante estirado (recordemos que llega hasta un equivalente a 1.200 mm). Aparte de ello, la serie de especificaciones es muy notable, aunque con las carencias que parece que, la mayoría de fabricantes, se han autoimpuesto en estas cámaras compactas de alto nivel, tales como la ausencia de formato RAW y de zapata para flash, que ya es decir.

Veamos qué sensación nos ha causado esta cámara.









Sensaciones


Las expectativas son grandes cuando se tiene una cámara de este tipo en las manos. Últimamente hemos probado varias: Nikon, Pentax, Sony y Lumix.


La verdad es que, esta vez, Olympus nos ha ofrecido mucho menos de lo que esperábamos.


  • Para empezar, la calidad de imagen no está a la altura. Las imágenes no tienen el color excelente que suelen tener las Olympus, y la sensación que dan es de un poco suavizadas.
  • La pantalla y el visor no están a la altura, especialmente en cuanto al color. Cuando haces las fotos, dan la sensación de un color un poco desvaído. 
  • Lo que si es excelente es el famoso dot sight, que consiste en un punto de encuadre rojo que sale como en el aire bajo el flash (tras pulsar la correspondiente palanca), y que permite encuadrar a la primera aún teniendo el zoom al máximo. Ideal para seguir aves en movimiento, por ejemplo. Un gran invento.
  • Un gran invento, sin embargo, que no se complementa adecuadamente con el sistema de enfoque. Hemos hecho cientos de pruebas con aves volando y es casi imposible sacarlas enfocadas. Sí es cierto que se puede seguir muy bien su trayectoria, pero el sistema de autoenfoque se atasca de mala manera, y el animal volador acaba saliéndose del encuadre sin que la cámara haya conseguido enfocar. Alguna vez sí lo hace, pero son las menos. Es una pena, porque, de funcionar mejor, sería un conjunto ideal para los aficionados a estos tipos de fotografía, o bien de deportes, por ejemplo.
  • Suponemos que, con la intención de mejorar esa rapidez, lleva un sistema para limitar la distancia de enfoque, pero es tan ambigua la expresión del menú que no se sabe bien a qué se refiere. Da las opciones de enfocar objeto cercano o enfocar objeto lejano, pero claro está, no sabemos a cuánta distancia ha de estar para que s pueda considerar cercano (¿1 m, 2 m, 10 m, 50 m?) o lejano, con lo que sirve de poco, aparte de que, en casos de objetos móviles, pueden cambiar de ser cercanos a lejanos rápidamente. Para colmo, la opción elegida se desactiva cada vez que apagas la cámara o cambias de modo.
  • Otra pega (y aún faltan algunas más) es que siempre se enciende con la pantalla como sistema de monitorización, y, si te interesa trabajar con el visor, siempre hay que darle al botoncito especial para ello, con lo cual, siempre pierdes tiempo que, a veces, es esencial.
  • Pero el fallo más garrafal es que, en los modos S y A, el ISO es automático, no se puede elegir. Y, dado que el objetivo, en su posición más extrema no es demasiado luminoso, casi siempre acaba eligiendo ISOS de 1.600 o de 3.200, con una marcada pérdida de calidad. El ISO sólo se puede elegir en el modo M o en el P.
  • Otra pifia notable es que la velocidad máxima es de 1/1.500 s., con lo que la mayoría de fotografías de acción rápida van a quedar movidas.
  • La calidad del objetivo tampoco está a la altura de la marca, especialmente a medida que vamos estirando el zoom. Él motor, además, es muy ruidoso, y, si grabas vídeo, se oye de mala manera cada vez que lo mueves. 


En fin...


...que una cosa son las especificaciones y, otra, la realidad. Esta cámara no nos ha satisfecho, al contrario que otras cámaras de la marca. La verdad es que puede cumplir un buen papel en fotografías que no exijan demasiado, pero, dadas sus especificaciones y su sistema de seguimiento, puede hacer pensar que da de sí mas de lo que lo hace en realidad. Y teniendo en cuenta que en este sector, cada vez hay más competencia, y, alguna, muy buena, conviene pensárselo dos veces antes de comprar esta  SP100 EE.



Arriba y abajo: Sus 1.200 mm no ofrecen toda la nitidez que sería de desear.


Tras bastantes intentos, la cámara consiguió enfocar correctamente.

Este gorrión tuvo muchísima paciencia, pero, aún así, no fue posible sacarle una fotografía de alta calidad en modo S, ya que, a velocidad 1/500 (lo mínimo necesario debido a los rápidos y continuos movimientos del pájaro), la Olympus no nos dejaba elegir el ISO y las hizo todas a 3.200.

El objetivo puede añadir unas tremendas aberraciones cromáticas (pulsar para ver en grande).

Un águila bien enfocada.