05 junio 2026

LUMIX G100: ¿Cuánto cambia realmente la profundidad de campo entre f/5,5 y f/22?

La profundidad de campo es uno de esos conceptos fotográficos que todos creemos entender hasta que empezamos a hacer pruebas reales. Sobre el papel parece sencillo: cerrar el diafragma aumenta la zona enfocada y abrirlo reduce esa zona.

Sin embargo, la realidad suele ser algo más compleja. En esta prueba utilicé una Lumix G100 con el teleobjetivo Lumix 45-150 mm ajustado a 100 mm, equivalentes a unos 200 mm en formato completo.

El objetivo era comprobar cuánto cambia realmente el desenfoque del fondo al pasar de f/5,5 a f/22 manteniendo el mismo encuadre y el mismo punto de enfoque.

📘 Concepto fotográfico: Profundidad de campo

La profundidad de campo es la zona de la fotografía que aparece aceptablemente enfocada por delante y por detrás del punto de enfoque.

La profundidad de campo depende de varios factores. Los más importantes son el diafragma utilizado, la distancia al sujeto y la longitud focal del objetivo.

Al cerrar el diafragma suele aumentar la zona enfocada. Sin embargo, ese aumento puede ser más o menos visible según la distancia de enfoque y la focal utilizada.

Los teleobjetivos producen profundidades de campo más reducidas que los angulares, especialmente cuando se trabaja relativamente cerca del sujeto.

Cerrar el diafragma ayuda, pero no siempre consigue que todo aparezca perfectamente enfocado.

La prueba

La escena elegida era muy sencilla. Un árbol situado aproximadamente a unos cinco metros de distancia y un segundo árbol bastante más alejado al fondo.

La cámara se mantuvo en la misma posición para ambas fotografías. También se mantuvo el mismo punto de enfoque, situado sobre el árbol más cercano.

La única diferencia importante entre ambas imágenes fue el diafragma utilizado.

  • Fotografía 1: f/5,5
  • Fotografía 2: f/22
  • Focal: 100 mm (equivalente a 200 mm)
  • Distancia aproximada de enfoque: 5 metros

Fotografía a f/5,5



En la primera imagen, realizada a f/5,5, el árbol principal aparece correctamente enfocado mientras que el árbol del fondo muestra un desenfoque evidente.

Esto es precisamente lo que suele esperarse de una focal relativamente larga. El teleobjetivo comprime la perspectiva y hace más visibles las diferencias de enfoque entre los distintos planos de la escena.


Fotografía a f/22


La segunda imagen se realizó cerrando el diafragma hasta f/22.

Si observamos el árbol del fondo veremos que aparece algo más definido que en la fotografía anterior. La profundidad de campo ha aumentado y una parte mayor de la escena entra dentro de la zona de enfoque aceptable.

Sin embargo, el resultado también muestra algo muy interesante: el fondo sigue sin aparecer completamente nítido.

Podría esperarse que al cerrar tanto el diafragma toda la fotografía quede perfectamente enfocada, pero la realidad es que intervienen otros factores además del número f.

Lo que nos enseña esta comparación

La principal enseñanza de esta prueba es que el diafragma no actúa de forma aislada.

La distancia al sujeto, la distancia al fondo y la focal utilizada siguen teniendo una influencia enorme sobre la profundidad de campo.

En este caso estamos utilizando un teleobjetivo equivalente a 200 mm y enfocando a una distancia relativamente corta. Aunque cerrar el diafragma produce un aumento visible de la profundidad de campo, no llega a convertir toda la escena en una imagen completamente enfocada.

Precisamente por eso conviene realizar pruebas prácticas y no quedarse únicamente con las explicaciones teóricas.


Esto sólo es el principio

Esta comparación pretende ser únicamente una primera aproximación al tema.

En futuros artículos realizaremos nuevas pruebas utilizando diferentes focales, distintas distancias al sujeto y varios puntos de enfoque para comprobar cómo cambia realmente la profundidad de campo en situaciones cotidianas.

También resultará interesante comparar estos resultados con otras cámaras, incluyendo modelos con sensores de distinto tamaño como la Lumix FZ300.


Conclusión

La prueba confirma algo que muchos fotógrafos descubren cuando empiezan a experimentar por su cuenta: cerrar el diafragma aumenta la profundidad de campo, pero no hace milagros.

Incluso utilizando f/22, un teleobjetivo largo puede seguir mostrando fondos claramente desenfocados cuando existen diferencias importantes de distancia entre los distintos elementos de la escena.

Consejo práctico

No confíes sólo en el diafragma.

Si deseas aumentar la profundidad de campo, además de cerrar el diafragma prueba a utilizar focales más cortas o a enfocar más lejos Un poco por detrás del primer plano) cuando la situación lo permita.

La combinación de varios factores suele producir resultados mucho más visibles que actuar únicamente sobre el número f.

La profundidad de campo depende del conjunto de la toma, no sólo del diafragma.

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