04 junio 2026

Lumix G100: cuando el viento vence al estabilizador

Cuando anochece, la cámara necesita más tiempo para captar la luz necesaria. Si además hay viento y el sujeto se mueve, las fotografías pueden salir borrosas incluso aunque utilicemos estabilizador.

Estas dos imágenes muestran exactamente la misma situación: un cardo movido por el viento al caer la tarde. La diferencia está en el valor ISO utilizado y en la velocidad de obturación que permitió obtener cada fotografía.

📘 Concepto fotográfico: la sensibilidad ISO

La sensibilidad ISO permite utilizar velocidades de obturación más rápidas cuando hay poca luz.

Al aumentar el ISO, el sensor necesita menos luz para formar la imagen. Esto permite utilizar velocidades más rápidas y reducir el riesgo de fotografías movidas.

La contrapartida es que también aumenta el ruido digital, especialmente en los valores ISO más altos. Sin embargo, las cámaras modernas suelen controlar bastante bien este efecto.

Cuando el sujeto está quieto podemos utilizar velocidades lentas, trípode o estabilizador. Pero si el sujeto se mueve, como ocurre con flores agitadas por el viento, animales o personas, aumentar el ISO suele ser la forma más sencilla de mantener la nitidez.

En muchas situaciones es preferible una fotografía con algo de ruido que una fotografía desenfocada por movimiento.


La utilidad del ISO cuando el sujeto se mueve

Existe una recomendación muy extendida entre los aficionados: utilizar siempre el ISO más bajo posible para obtener la máxima calidad de imagen. Aunque esta idea tiene parte de verdad, no siempre conduce al mejor resultado.

Cuando la luz escasea, un ISO bajo obliga a utilizar velocidades de obturación más lentas. Si el sujeto permanece completamente quieto, esto puede no representar ningún problema. Sin embargo, la situación cambia cuando aparece cualquier movimiento.

Para ilustrarlo, he fotografiado este cardo al anochecer. La luz era escasa y además soplaba una ligera brisa que movía continuamente la planta.


ISO 200: menos ruido, pero fotografía movida




Esta primera fotografía se realizó a ISO 200, con una velocidad de obturación de 1/5 de segundo y un diafragma f/5,6.

A primera vista parece una configuración excelente: ISO bajo y máxima calidad de imagen. El problema es que durante una quinta parte de segundo el viento tuvo tiempo suficiente para mover el cardo.

El resultado es una fotografía borrosa en la que los detalles finos de la planta han desaparecido debido al movimiento.

Conviene destacar que el estabilizador de imagen no podía solucionar este problema. El estabilizador sólo corrige los movimientos de la cámara, pero no puede impedir que una flor, una rama o una persona se muevan durante la exposición.


ISO 6400: más ruido, pero imagen nítida




La segunda fotografía se realizó desde una posición similar utilizando ISO 6400, diafragma f/5,6 y una velocidad de 1/160 de segundo.

Al aumentar la sensibilidad ISO, la cámara pudo utilizar una velocidad mucho más rápida. El tiempo de exposición fue tan corto que el movimiento del cardo quedó prácticamente congelado.

Si ampliamos la imagen al cien por cien podremos apreciar algo más de ruido digital que en una fotografía realizada a ISO bajo. Sin embargo, los detalles de la planta siguen presentes y la imagen conserva una sensación clara de nitidez.

En condiciones reales de uso, la mayoría de los observadores percibirán antes una fotografía movida que una fotografía con una pequeña cantidad de ruido.


¿Qué fotografía elegirías?

Este ejemplo muestra claramente que la mejor calidad técnica no siempre se consigue utilizando el ISO más bajo disponible.

Cuando el sujeto se mueve, la prioridad suele ser conseguir una velocidad de obturación suficientemente rápida para congelar la acción. Una vez alcanzada esa velocidad, podemos preocuparnos por mantener el ISO tan bajo como sea posible.

Por este motivo, flores agitadas por el viento, aves, animales, personas caminando o escenas al anochecer suelen beneficiarse de un aumento moderado —o incluso importante— de la sensibilidad ISO.

En fotografía práctica existe una regla sencilla que rara vez falla:

Una fotografía ligeramente ruidosa suele ser preferible a una fotografía movida.

Consejo práctico

Cuando el sujeto se mueve, prioriza la velocidad antes que el ISO bajo.

Muchos fotógrafos intentan mantener siempre el ISO mínimo posible. Sin embargo, si eso obliga a utilizar velocidades demasiado lentas, el movimiento puede arruinar la fotografía.

Si hay viento, personas caminando, animales o cualquier otro sujeto en movimiento, no tengas miedo de aumentar el ISO para ganar velocidad de obturación.

Mejor una fotografía con algo de ruido que una fotografía movida y sin detalles.